¿Por qué los cólicos menstruales no deberían ser tan fuertes?
1 abril, 2025

Los cólicos menstruales se deben a la contracción del útero para expulsar el revestimiento endometrial. Estas contracciones son estimuladas por unas sustancias llamadas prostaglandinas, que también están involucradas en la inflamación y el dolor.
Los niveles altos de prostaglandinas pueden hacer que las contracciones sean más intensas, reduciendo el flujo de sangre al útero y causando más dolor.
¿Cuándo el dolor no es normal?
El dolor menstrual leve o moderado es común, pero hay ciertos signos de alerta que indican que algo más puede estar ocurriendo:
Dolor incapacitante: Si no puedes realizar tus actividades diarias o necesitas faltar a la escuela o al trabajo. Dura más de 2-3 días: Los cólicos normales suelen durar el primer o segundo día de la menstruación. Dolor pélvico en otros momentos: Si tienes dolor pélvico fuera de la menstruación. Otros síntomas acompañantes: Náuseas, vómitos, mareos intensos o sangrado muy abundante.
Posibles causas de cólicos menstruales intensos
Si los cólicos son muy fuertes, pueden estar relacionados con condiciones como:
Endometriosis: El tejido similar al endometrial crece fuera del útero, causando inflamación y dolor severo.
Adenomiosis: El revestimiento del útero crece dentro del músculo uterino, haciendo que las contracciones sean más dolorosas.
Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP): Puede causar menstruaciones irregulares y dolorosas.
Fibromas uterinos: Tumores benignos en el útero que pueden causar dolor y sangrado abundante.
Enfermedad pélvica inflamatoria (EPI): Infección en los órganos reproductivos que puede causar dolor crónico.
¿Cómo aliviar los cólicos?
Si los cólicos no tienen una causa grave, hay varias formas de aliviarlos:
Calor: Aplicar una bolsa térmica en el abdomen relaja los músculos y mejora el flujo sanguíneo. Ejercicio: Aunque parezca difícil, moverse ayuda a liberar endorfinas, que alivian el dolor. Alimentación antiinflamatoria: Reducir el consumo de azúcar, cafeína y ultraprocesados puede ayudar. Alimentos ricos en omega-3 (como salmón y chía) y magnesio (como plátanos y espinaca) pueden reducir la inflamación. Tés naturales: Jengibre, manzanilla o canela tienen propiedades antiinflamatorias y relajantes. Suplementos: Magnesio, vitamina B6 y omega-3 pueden ser útiles.
Es recomendable consultar a un ginecólogo para evaluar si hay una condición subyacente. Recuerda que tu salud es lo primero. Con un Seguro de Gastos Médicos MAPFRE estás protegida ante cualquier enfermedad, consulta más información en nuestra página web o llámanos al 800 0627373.