Mamamorfosis

15 mayo, 2017

Carmelita Martínez Romo, Maestra en Desarrollo Humano.

Durante el embarazo y el posparto, las mujeres vivimos una serie de cambios tanto físicos como emocionales que en definitiva, nos cambian para siempre.

La oruga se convierte en mariposa. Pero parecería que cuando se trata de la «mamamorfosis» sucede al revés, pues lo que menos sentimos durante esta transición es ser cada vez más hermosas: todo lo contrario.

Justo antes de mi primer baby shower me encontraba con mi mamá, y viendo al espejo mi enorme panza, solté algunas lágrimas pensando que mi cuerpo nunca volvería a ser el mismo. Y qué razón tenía: la naturaleza es tan sabia que nuestra psique y nuestro organismo quedan marcados para siempre, como un recordatorio del enorme acontecimiento que es dar vida a un nuevo ser humano.

Justo después de dar a luz, es difícil poner nuestra nueva vida en perspectiva. Nos sentimos poco o nada atractivas, nuestra piel se ha vuelto flácida y llena de estrías, pasamos el día con el abdomen lleno de cremas bajo las fajas para recuperar la figura. Y qué decir de la incomodidad de una cesárea, una episiotomía o la sutura después de un desgarre en el periné. Por si esto fuera poco, hay que sumar las complicaciones de la lactancia. En fin, nuestro mundo es un caos.

Si reconoces todas estas situaciones, bienvenida: estás viviendo el puerperio.

Conforme pasan los primeros días empezarás a recuperar el control sobre ti misma y sobre lo que pasa a tu alrededor. Pero no te desesperes, el cuerpo necesita aproximadamente 40 días para que las hormonas y el aparato reproductor vuelvan a la normalidad, como se encontraban antes del embarazo.

Poco a poco podremos ver la película completa, nos hemos convertido en madres. Nos embellecemos día a día con la ternura, la paciencia y el amor que de nosotros brota hacia nuestro bebé. Nos damos cuenta que traer al mundo esta nueva vida hace que todos los sacrificios que pasamos parezcan nada. Nos hemos convertido en instrumento de este gran milagro que es la vida y no, nunca más seremos las mismas.

Mientras aprendemos a convivir con estos cambios, y muchos más, es importante que también nos sintamos protegidas para estar fuertes en las primeras semanas de nuestro hijo. Es por eso que MAPFRE México ofrece coberturas sólidas con sus seguros para personas: Protégela, RM15 y el más completo: Gastos Médicos Mayores, que cubre lo invertido en hospitales públicos o privados, en caso de enfermedad o accidente. Y claro que también cuenta con ventajas para tu embarazo. ¿Quieres conocer más? Márcanos al 01800 3627373 y visita nuestra página.

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